Los sorbetes por definición tienen que ser simples, agua, fruta y azúcares. la calidad nos da el tipo de agua, la calidad y cantidad de fruta y el tratamiento que le damos a los azúcares.

Disponemos de una planta de tratamiento de agua (filtros, decloración, descalcificación, osmosis, ultra violeta) que nos proporciona un agua pura, neutra y de baja mineralización.

Las frutas las adquirimos de diferentes formas: frescas, congeladas, enteras o en zumo congelado. Depende de la estacionalidad y el origen.  La utilización de azúcar de caña, dextrosa y fructosa en diferentes proporciones y a diferentes temperaturas junto con una alta homogeneización y una lenta maduración (24 horas) nos dan unos sorbetes suaves, refrescantes y a la vez cremosos.

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